ACOMPANAMIENTO EMOCIONAL ANTE UN BEBE PREMATURO

ACOMPAÑAMIENTO EMOCIONAL ANTE UN BEBÉ PREMATURO

Cada año en México nacen de forma prematura 200 mil bebés; es decir, antes de las 37 semanas de gestación según la Secretaria de Salud en 2022.

Cuando nace un prematuro la madre y/o el padre o ambos enfrentan una serie de situaciones difíciles. Desde la incertidumbre en torno a la salud del bebé hasta el entorno de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), por lo que se vive una experiencia diferente a la que habían planeado con la o el recién nacido.

El nacimiento prematuro es un evento inesperado que coloca a las personas nacidas prematuramente y a sus familias en una situación de gran vulnerabilidad, en el período más sensible en su curso de vida, en el que, entre muchos otros aspectos, se establece el vínculo recíproco. De este dependen las fortalezas para afrontar el crecimiento, el desarrollo y la vida futura de quien nace.

Diversas investigaciones han estudiado los altos niveles de estrés que experimentan madres y padres en el período de hospitalización de su hija y/o hijo prematuro. Durante la estadía en el hospital no solo deben lidiar con los factores estresantes del entorno de las unidades de neonatología, sino que también deben enfrentar complicaciones o incertidumbres respecto al estado de salud de su hija y/o hijo, la separación física y emocional de su bebé y el estrés de la crianza.

Sumado a esto, las madres de bebés prematuros muestran una tasa de depresión posparto dos veces mayor que las madres de bebés a término, especialmente en el período posparto temprano (Etapa que comienza para la persona gestante inmediatamente después del nacimiento. Suele decirse que tiene una duración de 40 días, aunque puede extenderse por meses e incluso hasta un año). De manera similar, las madres de bebés prematuros moderados y tardíos evidencian una tasa de depresión de alrededor del 22% y 18%, respectivamente, un mes después del alta.

Algunas de las emociones más comunes de las madres y/o padres con bebés prematuros incluyen:

  • Miedo e incertidumbre: La salud de un bebé prematuro enfrenta incertidumbre acerca del desarrollo día a día de su hija y/o hijo. Este miedo a lo desconocido puede ser abrumador, ya que cada día puede traer cambios en la condición del bebé.
  • Sentimientos de culpa: Es común en especial las madres, experimenten un sentimiento de culpa. Pueden pensar que de alguna manera hicieron algo mal o que no cuidaron lo suficiente durante el embarazo, aunque en la mayoría de los casos el nacimiento prematuro no es culpa de nadie.
  • Sentimiento de aislamiento: Madres y/o padres de bebés prematuros pueden sentirse distanciados de amistades y familiares que no logran de entender o comprender lo que están pasando. Igualmente, la situación les puede impedir disfrutar de las primeras etapas de la maternidad y/o paternidad de manera convencional.
  • Duelo por las expectativas no cumplidas: Madres y/o padres necesitan tiempo para elaborar la pérdida de la experiencia de embarazo y parto que esperaban. Las expectativas de ver a su bebé nacer a término, llevarlo a casa inmediatamente o disfrutar de una experiencia de nacimiento “normal” se ven interrumpidas, lo que puede llevar a un proceso de duelo.

Por este motivo, este año, el Día de la Prematuridad (17 de noviembre) pone el foco en la necesidad de que el cuidado a las y los recién nacidos prematuros esté centrado en las familias y que las unidades de cuidados intensivos neonatales tengan sus puertas abiertas a las madres y padres, sin restricciones y sin horarios.  Ya que las madres y los padres no son visitas.

A continuación, se comparten algunas estrategias para sobrellevar el impacto emocional ante el nacimiento de un bebé prematuro:

  • Apoyo emocional y social: Hablar con otras personas que han pasado por una experiencia similar puede ser de gran ayuda.
  • Expresar y validar emociones: Es importante reconocer y validar los sentimientos, sin juzgarlos o reprimirlos. Reconocer el dolor, la tristeza o la frustración puede ayudar a procesar las emociones. No existe una sola forma de sentirse, y cada emoción es válida en este proceso.
  • Rutina de autocuidado: Cuidar de sí misma/o es fundamental. Madres y padres deben intentar descansar, alimentarse adecuadamente y tomarse un tiempo para relajarse. Cuidar su salud física y mental beneficia al bebé, ya estarán en mejores condiciones para brindar el apoyo necesario.
  • Informarse: Conocer sobre la condición del bebé y su desarrollo puede ayudar a reducir el miedo y la ansiedad. El personal de salud de la UCIN suele estar dispuesto a explicar los procedimientos y el estado de salud del bebé, esto puede brindar un mayor sentido de control.
  • Conexión con la y/o el bebé: Aunque el tiempo de contacto físico puede ser limitado, existen formas de crear un vínculo. Las técnicas de “cuidado canguro” (piel con piel), hablarle y estar presente tanto como sea posible pueden ayudar a fortalecer este vínculo y proporcionar consuelo tanto para la y/o el bebé como para madres y padres.
  • Ayuda profesional: Es recomendable hablar con un profesional de la salud mental, estos ayudaran a procesar las emociones y proporcionar herramientas efectivas para enfrentar la situación.

Sin embargo, con apoyo emocional, autocuidado y acompañamiento profesional, madres y madres logran sobrellevar estos desafíos. El apoyo entre la pareja, la familia y profesionales de la salud es fundamental en este proceso. 

Por ello si estás pasando o conoces alguna persona que está pasando por un proceso de su hija y/o hijo con prematurez, en Psicoterapia Integral contamos con personal especializado en acompañamiento emocional y Tanatológico individual, en pareja o en familia para un mayor bienestar. Nos puedes contactar por nuestras redes sociales o acudir alguna de nuestras Sucursales, Metepec o Toluca.

P. E. García D.A.

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